Como piedras lanzadas
a un precipicio anoto
una tras otra frases
en mis tercos poemas
como si nada. ¿Quién
revisa lo pasado,
que pasa a serlo en menos
de un día? Yo, que escribo
para olvidarlo incluso
antes que los demás,
ni me preocupo: muerte
que venís tan deprisa,
volveme nada al fin.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario