Me echo en la cama. Miro
el techo. Mucha mierda
que aunque quiera no tiro
cargo en mí. (¡Que no pierda
nunca la vida...!) Sueño
con jornadas mejores.
¿Tendría que ser dueño
del corazón? Sabores
y pensamientos, algo
más dúctil a estos días
de soledad. ¿O valgo
por los otros? Porfías
irresueltas, carbura
la mirada sin cura.

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