Alguien me ofrece bolsas
de consorcio. Le digo
que no tengo dinero
pero que tengo, en cambio,
catorce o quince latas
de Coca-Cola. Dice
que pasará a la noche;
que se las guarde. ¡Se hunde
la Argentina, Milei!
Si tomar Coca-Cola, cosa tan rica, fuese entregarse al Imperio, también los celulares y las notebook serían grillos de sumisión, por e...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario