Habla para ganar.
Como sea. No importa
si hace falta abjurar
de la verdad. Aporta
cifras torcidas, cambia
de tema de improviso,
sin porqué habla de Zambia
para cerrar. Reviso
la charla estando ya
en casa. Logra mucho
con la vehemencia; da
gato por liebre, pucho
por etiqueta. (Abundan.
Ojalá que no cundan.)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario