Las guerras se suceden
como las estaciones,
de un modo, se diría,
previsible, fatal.
Los líderes del mundo
aman la destrucción,
que genera negocios,
dinero a manos llenas.
La poesía escupe
las palabras del rico.
Sólo sabe del hambre
de luz entre los hombres.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario