Dejaré de fumar
cuando ya sea tarde.
¿Qué, ya lo es?, pregunto
y nadie me responde.
(Todavía sus labios
me besan desde lejos.
Labios que el cigarrillo
corromperá también.)
Si tomar Coca-Cola, cosa tan rica, fuese entregarse al Imperio, también los celulares y las notebook serían grillos de sumisión, por e...
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