Es invierno. Las puertas
y ventanas, cerradas,
me protegen del frío.
Afuera pasa un carro.
Uno más. Y esto siempre
fue así. ¿Será peor
ahora? ¡¿Cómo hacer
para ayudarlo?! El hombre
a la intemperie escribe
mi culpa: la amargura
de tener más recursos
y educación. Qué fácil
que es ser un heredero.
.jpeg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario