Cuando me pongo oscuro
escribo. ¿Debería
ser de otro modo? ¿Puro
en la emoción? ¿Masía
de las cosas que aguardan
y nada más? Torcido
sale el verso. Me enfardan
ira hirsuta y mentido
escepticismo. Pero
ya no doy más. La noche
se opone al avispero
del alma. Pasa un coche...
(¡Qué áspero es el retablo
de seguir siendo Pablo!)

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