Todo llega a su término
indefectiblemente.
A un cuerpo lo consumen
la enfermedad, los años.
Los libros serán polvo
más temprano que tarde.
El sol y las estrellas
dejarán de girar
y una noche oscurísima
coronará el periplo.
Si tomar Coca-Cola, cosa tan rica, fuese entregarse al Imperio, también los celulares y las notebook serían grillos de sumisión, por e...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario