El paso de los años
me fue humillando. Baja
el copete de clase,
invisible al principio,
sube la condición
de saberse uno más
entre todos en plena
intemperie sin fin.
Podés ser rico pero
la enfermedad, la muerte
y el ciego olvido actúan
de advertencia continua.
Vos fijate qué hacés.

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