lunes, 26 de febrero de 2024

DESDE EL PORCHE DE CASA


"¡Jefe!", le grito, "¡jefe!", 
a través de la reja. 
Él arrastra sus bolsas 
cartoneras a pie. 
Se detiene. Le paso 
diez o quince latitas 
de Coca-Cola. "Gracias, 
viejo", y vuelta a tirar. 
No pude ver su rostro. 
Él tampoco vio el mío. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

"DÍGALE NO A LA COCA-COLA"

Si tomar Coca-Cola,  cosa tan rica, fuese  entregarse al Imperio,  también los celulares  y las notebook serían  grillos de sumisión,  por e...